Consejo General Programático
La realización del Consejo General Programático responde al mandato expresado por el pleno de Comité Central celebrado en el mes de Marzo del presente año, en orden a desarrollar una instancia de trabajo y discusión política democrática, crítica e inclusiva sobre los ejes programáticos para la gestión de la Juventud Socialista de Chile en el período 2007-2008.
La Comisión Política definió un conjunto de objetivos políticos que orientan el Consejo General, además de los ejes temáticos que estructuran y dan forma a esta instancia de trabajo partidario.
Considerando que nos encontramos hoy ante una compleja realidad mundial, que exige de nosotros nuestro mejor esfuerzo conceptual, pero sobre todo práctico en la lucha contra las miserias de nuestro tiempo, como son: asalarización generalizada de las sociedades, devastación de la naturaleza, concentración de la riqueza y lo que producimos socialmente, crisis de las ideas democráticas y las instituciones políticas, segregación y exclusión social; entendemos este Consejo como un momento que piense desde la perspectiva nacional las respuestas del Socialismo Juvenil Chileno a esta realidad.
Se ha reiniciado la hora de los pueblos del mundo: desde su antigua sabiduría, los indígenas nos observan y nos piden caminar junto a ellos en sincronía con la tierra; desde los desperdigados liceos de todo Chile se nos exige consecuencia no sólo en la crítica de la educación realmente existente, sino que, además, se nos exige aportar todo lo que esté a nuestro alcance en la construcción de una sociedad solidaria, donde la educación sea una experiencia cotidiana de aprendizaje, una experiencia de cultura; desde las pampas y poblados donde el proletariado chileno forjó sus herramientas de lucha social, comienza a mezclarse con el viento el grito por la nueva nacionalización del cobre; desde las poblaciones de todo nuestro país se nos recuerda que el derecho a vivienda digna no es capricho consumista, sino la búsqueda de un espacio desde donde hacer la vida; desde los puertos y caletas nos piden recordarle a la autoridad que la pesca no es sólo una actividad productiva, sino también una forma de vivir que se ve diezmada por la acción de redes y colosos marinos capitaneados por la inconmensurable sed de acumulación de riquezas.
Debemos, además mirar, dialogar y aprender de las experiencias de nuestros hermanos: de las calles argentinas con el estruendoso bullicio de las cacerolas y los cortes de ruta para echar a TODOS los corruptos; de las carreteras de Bolivia repletas de mineros y campesinos llevando adelante a punta de piedras y alguna dinamita a uno de los suyos, a un indígena a la jefatura del Estado; de las pobladas caraqueñas bajando a la ciudad para reponer al coronel bolivariano en el sitio que el pueblo democráticamente lo puso; del cristianismo popular que recordó en Ecuador que, como decía Allende, Jesús expulsó a los mercaderes del templo; de Nicaragua donde vuelve a sonreír el espectro del monte; de la juventud diciendo ¡NO! a las precarias condiciones del primer empleo y a la Europa del capital; de los 10.000.000 de compañeros y compañeras que participaron de la primera protesta global contra el Imperio; de Cuba, que a pesar de todo, sigue siendo Socialista.
Hoy las graves contradicciones sociales han comenzado a encontrar solución en quienes no toman la representación de los pueblos para obtener una efectiva contraprestación, sino por aquellos que han asumido la tarea de responderlas como propias, ésos que han comprendido la necesidad de avanzar a la deliberación participativa y solidaria de lo social, de luchar por el SOCIALISMO, de luchar por la DEMOCRACIA, de luchar por el PUEBLO, de luchar, en definitiva, por la VIDA.
De aquí que para los jóvenes socialistas hoy esta es una oportunidad histórica de contribuir a la profundización de la democracia, de la defensa de los derechos sociales, de ser los interlocutores válidos de las demandas de la ciudadanía y del pueblo de Chile, en función de hacer de nuestra sociedad un lugar más justo e igualitario para vivir.
Frente a la crisis de la democracia, de la idea de sociedad y sus instituciones, los jóvenes socialistas de hoy debemos, una vez más, como lo hemos hecho históricamente, contribuir a la construcción de un nuevo ideario socialista para Chile, ser partes de la idea de un nuevo orden social y político para el pueblo y la sociedad toda.


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